La carta que adjunto a continuación, resume el sentir de los padres y también de los niños que asistimos el Sábado al Campeonato Gallego de Baloncesto.
Es un poco extensa pero merece la pena leerla, para que os deis cuenta de quien está al frente de nuestro deporte de base.
Perdonar de antemano el atrevimiento pero es que nos sentimos francamente decepcionados.
Mi nombre es Jorge Molinero Jimenez, ex-jugador de baloncesto
profesional, me formé en las categorías inferiores del antiguo Forum Valladolid
desde infantil hasta el equipo ACB, pasando por la selección autonómica y por
el centro de tecnificación siglo XXI de la selección nacional. En mi etapa
profesional jugué en distintos equipos repartidos por la geografía nacional y
mi vida sigue vinculada al deporte,deporte que me enseñó valores,disciplina y
sobre todo la ilusión a superar los obstáculos que la vida pone en nuestro
camino.
Me presento de esta manera para dar la cara y poner nombre y
apellidos, que es lo que aprendí también de este noble deporte: el baloncesto.
Y así poder presentar mi queja, en este caso sobre la actuación de la
FEDERACIÓN GALLEGA DE BALONCESTO, que ha conseguido algo que sería impensable
que viniera de la mano de quien debe proteger y fomentar dicho deporte.
El pasado sábado día 2 de junio, tuvo lugar en Santiago de
Compostela la fase final del torneo gallego de baloncesto de las categorías
alevín, pre-benjamín y benjamín, participaban equipos tanto masculinos como
femeninos de estas categorías venidos de las cuatro provincias gallegas y desde
distintas poblaciones de la comunidad. A las nueve de la mañana empezaban los
primeros partidos, repartidos en dos pabellones cercanos entre sí, la ilusión
de los niños, cuerpo técnico de los mismos, familiares desplazados...etc, era
palpable y el buen ánimo reinaba en un día que se supone, o así lo
interpretábamos todos, como el premio a una temporada de madrugones, partidos
bajo la lluvia y frío en patios de colegios repartidos por toda Galicia.
La primera sorpresa viene cuando no hay ningún tipo de
ceremonia de apertura del torneo, un simple" buenos días y
bienvenidos" hubiese bastado, pero nada. Hubiese sido bastante difícil
hacerlo, ya que en el pabellón no existía equipo de megafonía alguno. El
pabellón en sí era viejo y en mal estado, será por pabellones en Santiago...
Las pistas donde los niños jugaban no estaban debidamente marcadas (las lineas
de banda y fondo estaban tan desgastadas que los niños no las veían), lo que
conllevó escenas de niños botando el balón dos metros por fuera del campo,
siendo penalizados lógicamente por el arbitraje. Los marcadores no registraban
fielmente los resultados, existiendo variaciones constantemente, crispando los
ánimos de las gradas al ver "el baile de números".
Una de mis mayores sorpresas, compartida con el resto de
padres asistentes, fue cuando nos informaron de que la comida para los niños
corría a cargo de la federación e iba a ser en una afamada cadena de
restaurantes de comida rápida .... en un solo día la federación echaba por
tierra ocho años de concienciación sobre la importancia de la alimentación, que
debe de ser el complemento indispensable del deporte.
A medida que transcurría la jornada se va haciendo más patente la
falta de organización y dejadez al percatarnos de que en el pabellón no existía
servicio médico alguno, enfermería, fisioterapia, protección civil, policía
local,etc,etc. Rondarían los trescientos niños participantes, a los que habría
que sumar familiares desplazados para el evento, no se trataba de unas fiestas
colegiales y con estas cifras lo mínimo sería que hubiese habido presencia
sanitaria. ¿Qué hubiese pasado ante una lesión de algún niño?, ¿Qué hubiese
pasado ante algún incidente de carácter grave entre los niños o los presentes
en la grada?... es mejor no pensarlo...no era una "pachanga", ni
éramos cuatro amigos en el pabellón, ante semejante multitud lo mínimo sería
tener una ambulancia en la puerta, en fin.
La jornada toca a su fin y aquí es donde lo rematan, despreciando
el esfuerzo de niños y familiares, y pisoteando la ilusión de la base del
baloncesto gallego. En el acto de clausura, aquí sí que se presentan varias
personas de la federación (hay que salir guapos en las fotos...) se diferencian
claramente y con premeditación dos grupos en el parquet: a un lado los equipos
ganadores y en el opuesto a los perdedores ( a mí me enseñaron que nadie gana y
nadie pierde, TODOS PARTICIPAN, ya se ocupó la federación de dejar claro, que
lo importante es ganar, la ilusión de participar no importa).
Comienzan, eso sí, sin megafonía, a dar medallas a los ganadores,
sin saber allí el publico presente, ni el puesto, ni el nombre del club, ni el
lugar de procedencia del mismo. Siguen dando medallas y trofeos, sonríen mucho
para las fotos con los equipos ganadores y de golpe y porrazo cuando se acaban
las medallas para los ganadores estos "representantes del baloncesto"
enfilan el túnel de vestuarios , dejando perplejos a los niños del lado de los
PERDEDORES, que estuvieron aplaudiendo y animando a sus compañeros GANADORES,
entusiasmados y nerviosos esperando el momento en que tuvieran que hacer ese
"eterno paseo hasta las medallas de consolacion", que te dan en el
peor torneo de pueblo o en cualquier fiesta colegial.
Otra cosa que me enseñaron en mi vida deportiva es " lo
malo no es perder, sino la cara de gilipollas que se te queda" y ésta es
exactamente la cara que se nos quedó a toda la grada, padres de los ganadores
incluídos, y esa es la cara mezclada con lágrimas que se les quedó a los
niños, nada menos que ocho equipos, aproximadamente cien niños!!!!!! de la base
, la cantera, la semilla, el FUTURO del baloncesto gallego. Y de la mano de
quién viene esto???? de la FEDERACIÓN DE BALONCESTO GALLEGO.
El sentir general es de verdadera indignación. Desde la grada y
ante el intento de escabullirse de los "representantes" el público al
completo se avalanzó para recriminar la actitud y humillación a la que se
estaba sometiendo a los participantes.De echo fueron varios los padres que
consiguieron bajar a la pista y decirle en persona y cara a cara la
sinvergüencería del gesto que acababan de presenciar como fin de fiesta. Y
estos "representantes", que lejos de disculparse, se excusan sin
ningún rubor con la siguiente frase: " no contábamos con tantos
niños". ¡¡¡¡! POR FAVOR!!!!..... esto no es una partida de canicas....si
toda una federación no es capaz de hacerlo bien con la base de su
deporte, apaga y vámonos. Sólo piensen una cosa, si no hay base, si no hay
cantera, se acaba el baloncesto!!!!.
Terminando la misiva, en toda mi carrera como deportista desde mi
más tierna infancia participando en torneos colegiales hasta la liga ACB
jamás ví semejante despropósito e insulto a los valores y enseñanzas del
deporte.
De vuelta casa: autobuses cargados repletos de niños cansados,
camisetas sudadas y corazones destrozados...
UNA AUTENTICA VERGÜENZA!!!
JORGE MOLINERO JIMENEZ
ex-jugador de baloncesto profesional y padre de un corazón
destrozado.
Qué horror!!! me parece indignante, no me extraña que cuelgues la carta, no tiene desperdicio. Sólo espero que penalicen de alguna manera a la Federación para que todo eso no vuelva a ocurrir.
ResponderEliminarÁnimo y adelante!!
Un abrazo.
Gracias Olga! yo solo espero que esto no acabe con la ilusión de los niños y niñas.... en la carta se explica la situación claramente y con respeto, no tiene porque molestar a nadie!
ResponderEliminarSaludos y ánimos!!!
Hola
ResponderEliminarLamentablemente esto esta pasando en mas deportes de los que se piensa. Si es una verguenza que seguramente no tenga consecuencias para los que "desorganizaron " esto.
Esto pasa por poner al frente de las federaciones a 4 amigotes que se dedican a ir de cenas y acabar de celebracion.....
El deporte base en general no lo veo tan bien como hace unos años.