sábado, 9 de junio de 2012

¿Azul o Rosa? ¿niño o niña?: Educación no sexista

Rosa caramelo
Guía didactica:
 http://tematico.asturias.es/imujer/upload/documentos/IAM-U_39890.pdf

Oliver Button


Guía didactica:
http://tematico.asturias.es/imujer/upload/documentos/IAM-U_418183.pdf


En relación a lo que hablamos el otro día en la reunión.

La ropa, los juguetes, la decoración del cuarto... aún no ha nacido el bebé, pero si los papás conocen el sexo de su hijo (emplearemos el masculino como genérico), comienzan a elaborar diferentes expectativas según se trate de un niño o de una niña. LOS JUGUETES Los juguetes representan uno de los mejores ejemplos de cómo la sociedad (y las familias) educan diferencialmente a los niños. A partir de los 4 años, los niños comienzan a imitar las conductas de los adultos, de las personas que tienen a su alrededor. La imitación, el modelado, es uno de los principales medios de socialización y de formación de la identidad sexual. Y el juego y los juguetes tienen un papel fundamental en estos procesos. ¿Vemos con buenos ojos que un niño juegue con muñecas?; ¿aceptamos que un niño juegue a las cocinitas?... pero luego es deseable que el niño intervenga en las tareas del hogar, y que cambie pañales cuando sea padre. ¿Está bien que las niñas jueguen con coches y camiones o no son juguetes “femeninos”?, ¿y con construcciones o una caja de herramientas?... pero luego es deseable que la niña pueda acceder a cualquier tipo de profesión, más o menos técnica, y que su forma de conducir no sea motivo de queja o de burla por parte de nadie. Muchos juguetes son símbolos de los estereotipos sexistas que imperan en nuestra sociedad. Pero el significado de esos símbolos puede modificarse. Porque no importa tanto el objeto en sí mismo, sino el uso que hacemos de él. Lógicamente, un coche o un camión de juguete no tiene ningún componente moral en sí. LA TELEVISIÓN La televisión es otro medio de socialización muy importante. A través de la televisión el niño está expuesto a diferentes modelos y roles de género. Los niños pequeños no deben ver la televisión siempre solos. Es necesario que un adulto les acompañe y pueda comentar con él lo que están viendo: ¿qué papeles atribuye la publicidad a la mujer y al hombre?; ¿qué personajes desempeñan hombres y mujeres en películas y series de televisión?; ¿qué ofertas de ocio y juguetes se ofrecen a niños y niñas por separado? NIÑOS Y NIÑAS: DIFERENTES, PERO IGUALES. Indudablemente, las diferencias existen: anatómicas, biológicas, en ciertas capacidades cognitivas y conductuales. Y algunas intervenciones educativas deben adaptarse a estas características diferenciadoras. Durante los primeros tres años de vida los niños se muestran más activos que las niñas, y reciben por ello más estimulación física. Hasta los 8 años la maduración neurológica de las niñas es más rápida que la de los niños. Las niñas adquieren mayor autonomía y con más rapidez. Por ejemplo, el control de esfínteres suele alcanzarse más tempranamente en las niñas que en los niños. En general, a los niños se les toleran más conductas agresivas y violentas que a las niñas. Pero, ¿hasta dónde llegan las diferencias “naturales” y hasta dónde las intervenciones socioeducativas? ¿Los niños son más agresivos por naturaleza, o aprenden a serlo y a identificarse con su propio género a través de las conductas violentas? Aunque no encontremos una respuesta satisfactoria y concluyente para estas cuestiones, es interesante que nos las planteemos, y que gracias a ellas analicemos cómo estamos educando a nuestros hijos. NIÑOS Y NIÑAS: DIFERENTES, NI MEJORES NI PEORES. Como hemos visto la identidad sexual y de género comienza a gestarse en la convivencia familiar cotidiana. Es inevitable que tratemos de manera diferente a nuestros hijos en función de su sexo. Y del nuestro. En ocasiones es necesario. No debe suponer ninguna discriminación el aceptar que niños y niñas son diferentes en algunos rasgos. El problema aparece cuando concluimos que unos son mejores que otros en algunas tareas o actividades o, lo más frecuente, que las niñas son peores que los niños. Pensemos cómo puede influir un pensamiento sexista o machista en la autoestima y personalidad de una niña. Las diferencias de género son eminentemente culturales, pero la niña las percibirá de una manera “natural”, “biológica”: soy niña, soy mujer, no puedo hacer esto o lo otro.

En este enlace encontrareis un montón de información y actividades:
http://www.moncada.es/opencms/moncada/es/servicios/Bienestar/Mujer/RecursosEducativos/

4 comentarios:

  1. Gracias Olga! me encanta este post!
    Hace tiempo que busco el libro de "Rosa Caramelo" pero es tan antiguo que está descatalogado!
    El texto es una realidad total... y muchos caemos en esos estereotipos con los niños y las niñas... y creo que la televisión, los anuncios, los catálogos de juguetes, ropa, decoración... hacen mucho daño en ese sentido!
    Es labor de todos que eso empiece a cambiar!
    Saludos,

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  2. Educar no es fácil. Todos cometemos errores y el que piense lo contrario....se equivoca dos veces.
    Lo realmente grave no es equivocarse sino el no asumir estos errores y sus consecuencias.
    No admitir la presencia de estereotipos sexistas en nuestra sociedad es como negar la existencia de dos sexos.
    En definitiva... iguales, a la vez que diferentes...
    El otro día en la reunión hubo momentos en los cuales no entendía nada.
    En los niños la reproducción de modelos es brutal, aprenden lo que ven...
    Este corto refleja esta situación, me pareció brutal y no me atreví a subirlo por la dureza.
    http://www.youtube.com/watch?v=GcRY4YQNvQ
    Merece la pena verlo y es difícil quedarse impasible.

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  3. http://youtu.be/GcRY4YQNvQg Parece que el otro enlace no va. El corto se llama Papas Y Mamas.

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  4. Ya lo ví. Se me acaba de quedar un mal cuerpo....

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